Autoridades confirman la identidad de pareja hallada en fosas clandestinas en Portoviejo
Pruebas de ADN confirmaron que dos cuerpos hallados en una vivienda de El Florón 3, en Portoviejo, pertenecen a una pareja desaparecida desde junio de 2026.
La investigación policial sobre una vivienda en la ciudadela El Florón 3, en Portoviejo, continúa revelando detalles estremecedores. Las autoridades han logrado identificar a dos de las personas que fueron encontradas sepultadas en el patio de esta casa, la cual, según las evidencias, era utilizada por una organización criminal para retener y acabar con la vida de sus víctimas.
Gracias a exámenes genéticos, se comprobó que los restos pertenecen a una pareja que era intensamente buscada desde hace varios meses.
La desaparición que llevó al hallazgo
La Policía Nacional detalló que las víctimas identificadas son Carlos Alberto Segarra Figueroa y Jessica Juleyka Pico Loor. Ambos habían sido reportados como desaparecidos el 19 de junio de 2026, luego de salir a bordo de una motocicleta desde la ciudadela Vicente Véliz, también en Portoviejo.
Al perder todo contacto con ellos, sus familiares presentaron la denuncia formal. Durante el proceso de búsqueda, los agentes encontraron pistas que vinculaban este caso con la desaparición de otras personas en la capital manabita, llevándolos directamente hasta una propiedad en la parte alta de la parroquia Andrés de Vera.
Evidencias de violencia en el inmueble
El pasado 22 de julio, unidades especiales de la Policía allanaron la casa, construida con caña, madera y zinc. Al ingresar, descubrieron manchas de sangre seca en el piso y las paredes, lo que confirmó las sospechas de que el lugar era un centro de operaciones delictivas.
La inspección se extendió hasta el patio de la vivienda, donde los agentes notaron que la tierra había sido removida. Tras excavar, localizaron varios cuerpos enterrados de manera clandestina. Dos de ellos estaban reducidos a huesos, mientras que un tercero aún conservaba tejidos.
Pruebas de ADN dieron la respuesta
Debido a las condiciones en las que fueron hallados los restos, los especialistas del Centro Forense de Portoviejo tuvieron que realizar estudios genéticos profundos.
Las muestras tomadas de los cuerpos fueron comparadas con el ADN proporcionado por los familiares de los desaparecidos, arrojando un resultado positivo para Carlos y Jessica. Actualmente, los peritos siguen trabajando para identificar a las demás víctimas encontradas en el lugar.
El factor que ocultó el crimen y el destino de la casa
Un detalle clave dentro de la investigación es que, a pocos metros de la vivienda, existía un criadero de cerdos. Las autoridades presumen que el fuerte olor de los animales disimuló el mal olor de los cuerpos enterrados, evitando que los vecinos sospecharan lo que ocurría.
Tras descartar la presencia de más fosas con el uso de drones y herramientas, el coronel Hugo Amores, jefe del Distrito de Policía de Portoviejo, anunció que la vivienda será demolida. El objetivo de esta medida es evitar que las organizaciones criminales vuelvan a utilizar el espacio, tal como se ha hecho en el pasado con otras estructuras similares en la zona.
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