Indignación en Colombia: Pastor condenado por abusar de su hijastra culpa a "voces internas"
José Erley Ramírez, pastor condenado a 43 años por abusar de su hijastra en Colombia, causa indignación al justificar su crimen culpando a "voces internas".
| Imagen: Web |
El caso de José Erley Ramírez Garcés, un líder religioso sentenciado a 43 años de cárcel por secuestrar y abusar de su hijastra, ha vuelto a generar repudio en Colombia. A casi un año del terrible suceso, ocurrido en abril de 2025 en Chinchiná, el agresor reapareció en un pódcast (Conducta Delictiva) intentando justificar sus actos con una escalofriante versión.
"No fue mi decisión": La insólita excusa del agresor
Durante la entrevista, Ramírez aseguró que el ataque contra la menor no fue una decisión consciente, sino el resultado de "voces internas" y un supuesto ataque de fuerzas oscuras.
Según su testimonio, sentía una presión incontrolable y afirmó: "No tenía la capacidad de dominar lo que hacía ni de distinguir entre lo bueno y lo malo". Con estas palabras, el expastor intentó convencer a la audiencia de que una "guerra espiritual" fue la verdadera responsable de sus acciones.
Un crimen fríamente calculado
A pesar de culpar a entidades espirituales, el propio condenado se contradijo al confesar que planeó el ataque con días de anticipación. Admitió que tomó la decisión un lunes y ejecutó el secuestro el martes.
Su confesión reveló un plan aún más macabro: no solo pretendía abusar de la menor, sino que tenía la intención de asesinarla a ella y posteriormente a su propia esposa. Ramírez relató cómo engañó a su hijastra para llevarla a una finca aislada, donde la amarró del cuello, pies y manos, presumiendo ser un "experto en nudos".
Por fortuna, en un descuido, la joven logró escapar y pedir ayuda a los vecinos, lo que permitió que las autoridades capturaran al agresor mientras se escondía en otra propiedad.
Una obsesión que la familia conocía
Otro detalle perturbador que salió a la luz es que Ramírez admitió sentir una "atracción desmedida" por la niña desde que ella tenía apenas 10 años. Lo más grave de esta revelación es que su pareja (la madre de la menor) ya estaba al tanto de estos comportamientos inapropiados, pero todo se resolvió con una simple charla y la promesa de que "no volvería a pasar".
El rechazo de todo un país
Las declaraciones del expastor han provocado un profundo rechazo en la opinión pública. La sociedad no perdona que un líder religioso, que utilizó su posición de poder para someter a una menor y que incluso había preparado una fosa para enterrarla, intente ahora evadir su responsabilidad escudándose en excusas místicas.
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