Escándalo Jeffrey Epstein: Buscan restos de víctimas ocultos en su misterioso rancho
Autoridades de Nuevo México reabren la investigación sobre el Rancho Zorro de Jeffrey Epstein. Buscan posibles restos humanos de víctimas de abuso.
| Imagen: Web |
El oscuro legado del magnate estadounidense Jeffrey Epstein vuelve a ser el centro de atención. Esta vez, las autoridades del estado de Nuevo México han puesto la lupa sobre una de sus propiedades más secretas: el Rancho Zorro. En este inmenso terreno de más de 2.800 metros cuadrados, se investiga la posible existencia de restos humanos pertenecientes a supuestas víctimas de abuso sexual.
El objetivo de esta nueva investigación es descubrir qué pasó realmente en este lugar, cómo el magnate logró operar sin ser molestado durante décadas y si hay pruebas de delitos que aún no han salido a la luz.
El refugio secreto lejos del Caribe
Según reportes de The New York Times, Epstein compró el Rancho Zorro, ubicado en la localidad de Stanley, en 1993. Lo eligió por su extrema privacidad y por las leyes flexibles del estado en ese momento.
Durante años, este lugar fue el escenario de vuelos privados en helicóptero y visitas de personas muy poderosas. A diferencia de su famosa isla privada en el Caribe, este rancho en Nuevo México le sirvió como un centro de operaciones oculto del ojo público.
La escalofriante denuncia de 2019
Todo cambió en 2019, el mismo año en que Epstein murió en prisión. Una denuncia anónima de un exempleado alertó a las autoridades: aseguró que dos niñas, víctimas de los abusos del magnate, habrían sido enterradas en las colinas cercanas a la inmensa casa.
Aunque la policía inspeccionó el lugar en su momento, hoy existen serias dudas sobre si el FBI investigó a fondo esa pista. Esto ha despertado sospechas de que la justicia pudo haber omitido información vital.
En busca de la verdad y las evidencias perdidas
Para llegar al fondo del asunto, la legisladora estatal Andrea Romero está liderando una "Comisión de la Verdad". Su equipo busca entrevistar a antiguos empleados y revisar documentos para saber si se ocultaron pruebas de los abusos cometidos allí.
Actualmente, el rancho pertenece al exsenador de Texas Don Huffines. Aunque no ha sido contactado por la policía todavía, el nuevo dueño aseguró que colaborará totalmente con la investigación si se lo piden.
Sin embargo, los abogados de las víctimas están preocupados. Temen que la falta de acción rápida en 2019 haya provocado la pérdida de rastros biológicos y pruebas clave con el paso del tiempo.
¿Qué pasará ahora?
Las autoridades locales quieren descubrir si hubo negligencia o encubrimiento por parte de las instituciones que debían investigar el caso hace años. Si logran encontrar evidencias sólidas, el Departamento de Justicia de Estados Unidos podría intervenir directamente, abriendo un nuevo capítulo en este caso lleno de impunidad, dinero y poder.
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