Sentencian a una guardia de seguridad por mantener relaciones con los internos e ingresar drogas al penal.
Exguardia penitenciaria a juicio por romances con reos y tráfico de drogas; el proceso se aplaza hasta 2027
Un escándalo judicial sacude al sistema penitenciario del Reino Unido. Kayleigh Robson, una exguardia de 29 años que trabajaba en la prisión HMP Peterborough, compareció ante el tribunal acusada de delitos graves: mantener relaciones íntimas con los presos, introducir contrabando y participar en lavado de dinero.
Los delitos
Según la acusación, Robson abusó de su cargo público y traicionó la confianza institucional al involucrarse sentimentalmente con los internos. Además, la Fiscalía asegura que ella conspiró para meter cannabis y tabaco dentro de la cárcel y que realizó movimientos financieros ilegales mediante transferencias bancarias.
Los cómplices y la demora del juicio
Junto a ella fueron imputados tres hombres (Adam Hussain, Ashley Neal y Roy Shalliker), acusados de ayudar en el contrabando; todos negaron los cargos. A pesar de la gravedad de las acusaciones, el grupo quedó en libertad bajo fianza. Lo que más ha llamado la atención es que el juicio definitivo se ha pospuesto y no se realizará sino hasta el año 2027, con una duración estimada de dos semanas.
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